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Secundino Rivera
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Comentarios de la obra

"Secundino Rivera parece un Greco transido de luces de trópico, de luces que proyectan mensajes de otras constelaciones. Sus paisajes son alucinantes y alucinados. Sus paisajes son como quiere Picasso que sean los cuadros: con misterio, con algo que pongamos nosotros en ellos" M. Sánchez Camargo

"Esta exposición de S. Rivera es una confirmación de lo que intuyeron críticos y maestros casi desde el principio de su aprendizaje: que había en él una fuerza creadora innata, gobernándolo, imponiéndole ser pintor como a otros el subconsciente les dice que escriban" José Antonio Rial

"Secundino Rivera, que siente lo criollo y que realiza un paisajismo muy personal, alejado de la clásica "Escuela de Caracas" y más de nuestro tiempo. Sus óleos trabajados en pintura-pintura, con espátula y pincel en un expresionismo de gran fuerza y de buena ley, con total captación de la luz y del color del subtrópico venezolano. Entra definitivamente y con pie firme en el grupo de los nuevos paisajistas venezolanos" RAS

"Secundino Rivera tiene una visión pictórica amplia y generosa de la tierra venezolana y caraqueña. En él no hay arte de laboratorio ni temblores indecisos. Pinta extendiendo la materia con instrumentos anchos en lo que da de si el brazo y luego tatúa con garra en lo que se pudiera llamar una concesión mínima a la sensibilidad o sensiblería. Creo en las facultades y en la obra de Rivera como creo en la misma pintura" Francisco San José

"El color se mezcla, desenvuelto, sobre un lienzo sencillo, y aquellos cielos acostumbrados a la luz de las américas, se vuelven melancólicos y galaicos, para servir de fondo a estos verdes desatados de nuestra región. Nadie me había mostrado una vista de A Coruña como la que puedo admirar salida de su paleta. Aquí el postimpresionismo evolucionó hacia un expresionismo dulce, en el que se concibe el paisaje con los volúmenes de una representación matérica y tangible. Es un concepto casi escultórico de tratar el óleo. Sin darnos cuenta aparece el artista multidisciplinar que siempre nos pareció" Julio Otero Sánchez

Barquero, 2002 (Dibujo a plumilla sobre papel) Barquero, 2002 (Dibujo a plumilla sobre papel)

Cuando en Santa Elena de Üairen Secundino en la sombra baja y húmeda del morichal era Rivera, vívida singladura de sabana azul y verde y plata camino del conuco y trocha de selvita y senda del caolín y sabana de sílice en la pata del Roraima en formación (arca de venados, de báquiros y del pájaro paují) el Árbol del Mundo y Makunaima sacudiéndolo para dar vida y frutos a los hombres y a otras criaturas, este mi amigo pintor de sabana y moriches, que timonea nubes bravas y sedientas de secretos colores caronas y de montañas ancladas como telúricos sexos, digo, a poco que pretenda ser, llega y es pintor del Yuruaní y levanta Secundino su mirada al Auyan, al Acopan, al Apakará. ¡Ay! Sabanita de Antavari. ¡Ay! Gran Sabana.
Llega a Ourense el maestro Rivera pintando mucho y muriendo un poco en ello, reviviendo a cada paso, dejando en ese viaje aliento y piel, con la escuela que da la maestra vida, buena academia, y esa reciedumbre caureliana en él de levantarse a sus setenta hermosos años y decir ¡Ea! ¡Dadme esa paleta y ese pincel, que de nuevo tengo un sueño! ¡Quiero pintar!
Y ahora, de nuevo el milagro es posible, llega Secundino Rivera, ese joven hermoso dorado de paisajes caurelianos, Seara, alta Seara señora, donde tiene un corazón atrapado y de otras miradas no otorgadas por los dioses a cualquiera. Pone su obra aquí, en Ourense, entre nosotros, este gallego cósmico de O Barqueiro, nieto del Caurel, un lujo, un tesoro, doy fé y levanto acta fidel de que si Secundino Rivera no existiera habría que inventarlo.Verdad que sí.
Xavier Ferreiro

Pico de Águila, 1960 Pico de Águila, 1960

"Secundino Rivera es un paisajista genial y un colorista que, en cierto modo, podríamos adscribir al nuevo luminismo. Sus cuadros tienen verdadera autonomía plástica, y al mismo tiempo, contienen una fisonomía geográfica perfectamente caracterizada" Diario ABC de Madrid

"Secundino Rivera siente como pocos el paisaje venezolano. En su maravillosa sinfonía de colores, negando con estos cuadros la teoría de la blancura de los pintores del trópico como alguna vez teorizó el crítico de arte Enrique Planchart" Óscar Rojas Jiménez

"La pintura de Secundino Rivera es de acción y en sus lienzos su pincelada es ancha, con mucha pasta, de primera intención. Podríamos señalar que Secundino Rivera no pinta para copiar sino que, acercándose al motivo como una actividad vital y mental, extrae una figuración nueva de lo cotidiano para situarse como un espectador inquieto y nada conformista con la realidad que observa. El suyo es un paisaje directo, libre de trazo y composición, lúcido y exuberante, realizado con gran pulsión de artista, y que actúa como tema idóneo para que el artista desarrolle toda su habilidad pictórica" Carlos Delgado. El Punto de las Artes

"Secundino Rivera: Su pintura es luminosa y subjetiva, se caracteriza por la riqueza del empaste y la buena composición. Sus retratos, que tienen la ayuda de su buen dibujo, como primera ventaja, tienen al expresionismo, aunque no estén, pictóricamente, dentro de esa sombría escuela" Rafael Delgado

"Para Secundino Rivera, la organización singular de sus paisajes en dos planos bien diferenciados y marcados, tiene posiblemente una razón y causa en esa necesidad de "revelación". Y si observamos sus paisajes desde la tradición de las diferentes vistas del Ávila (Véase desde Porter a Cabré) con los cuales parece establecerse como un diálogo crítico, encontraremos en ellos una voluntad de fusión, mientras que en Secundino, los diferentes registros gráficos se citan como en una cultura de lo terrestre, para abrir luego sobre la magnificencia de sus cielos. Y ahí es tal su maestría, que ellos parecen imponerle desde lo muy alto a la crudeza de una expresión espontánea por una parte, todo su estremecimiento, pero por otro lado, como el llamado de lo inefable del paisaje recóndito de nuestra profundidad. Si los paisajes de Secundino hablan en futuro, es porque a través de sus cielos, ya lo terrestre intuye a la gran fuerza cósmica" Luis Pannier

Buen dibujante, dutil escultor, aun que su temática y polifónica descubrimos una especial querencia por el paisaje. No descubrimos nada si decimos que Rivera es un pintor de luz. Podemos abrasarnos en sus paisajes del Ávila Venezolano, pero también soñar en la melancolía violeta de su puesta de sol. La pintura, la materia, modelada con mano firme pero delicada, va tiñendo el lienzo, antes desierto, conformando un océano de colores expresionista.
En su trabajo actual, el esplendor caribeño cedió su lugar al verdor atlántico; la incandescencia tropical los matices agrisados del horizonte gallego, los aires cálidos, la épica música del aire del noroeste. Vuelve a nacer de nuevo el su tierra Secundino, ave fénix en las cenizas de su infancia.
Carlos Pereira Martínez

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